.jpg)
Creo que vosotros os preguntaréis a veces hasta dónde puede llegar mi curiosidad, o si acaso los bebés somos incansables. Sí. Es verdad. Un bebé es capaz de agotar a dos padres sanos y a dos parejas de abuelos y a... Pero son tantas cosas las que tengo que aprender que ¡no quiero perder ni un minuto!
Me gusta jugar algún rato tranquilo, aunque también disfruto con otros juegos más turbulentos y también me encanta que me acariciéis de vez en cuando. Aunque no haga falta. Aunque sea sólo un minuto. Una caricia es como decir “te quiero” y ¡sienta tan bien!
Me gusta estar y jugar con otros niños. Sin embargo comprobaréis que la mayoría de las veces jugamos juntos pero no al mismo juego. Y nos pelearemos en seguida sobre quién juega con qué juguete.
No me conviene que permitáis que pegue a otros niños. Algunos bebés tenemos a veces ese impulso muy fuerte. Pero tengo que aprender a controlarme. Un consejo: si hace falta, sujetadme, impedidme pegar. No hacen falta palabras. Sujetadme un rato, sin hablarme, hasta que veáis que he conseguido frenar ese impulso. Por cierto: casi nunca se aprende a la primera.
Necesito que me ayudéis a sortear los peligros. Todavía no los conozco. Soy muy activo, tenéis que vigilarme bien. Además necesito reglas sencillas para saber cómo me debo comportar. Las incongruencias lo complican todo y acabo por no entender nada. No os olvidéis de que los bebés no razonamos todavía. Es más sencillo que me enseñéis a obedecer unas pocas reglas (tampoco demasiadas).
Felicidades peque!!!!
ResponderEliminarPero no estaría nada mal que colgaras alguna fotillo de vez en cuando, que los que estamos lejos queremos seguir viendo cómo creces.
Un besazo de tu tía buena, jeje.